Henna estaba sentada mirando para la catarata, las gotas que rebotaban sobre la superficie del lago reflejaban el arco iris de un sol primaveral; aunque ella no sabía realmente en que estación vivían en aquel remanso de paz. Llevaba cinco días esperando por noticias de Jerry pero estas no llegaban. Le gustaba aquel lugar, un verde intenso cubría las praderas por donde se veían cabras y ciervos pastando tranquilamente. Sin que nadie les molestase; Shalako le había dicho que si comían carne, controlaban que los animales no fuesen muchos para que no comieran demasiado pastos.
- ¡Henna!, ¡Henna!.
Se levanto de la hierba, mirando colina abajo como Shalako corría en su busca; la melena de la niña se movía en todas las direcciones por la brisa que le llegaba de frente y por movimiento de su cabeza al correr.
- Descansa Shalako, respira y coge un poquito de aire, ¿a que viene esa prisa por verme?. La sonrisa de Henna demostraba el cariño que le había cogido a la niña.
- No hay tiempo de explicaciones Henna, hay un mensaje de Ahöla y es urgente. Vamos te esta esperando.
- ¿Esta aquí?, Henna se puso de repente nerviosa; posiblemente Jerry supiese ya algo del paradero de Lewis.
- No, es una videoconferencia a través del ordenado del pueblo, no te preocupes es una conexión segura nadie la puede rastrear.
Se puso a andar rápidamente, poco a poco fue apresurando el paso hasta llegar corriendo a la choza del ordenador. La cara de Jerry se veía en la gran pantalla del ordenador, llevaba las gafas puestas y se comunicaba desde su coche.
- Hola Henna ¿que tal estas?, ¿te tratan bien ahí? Si te hace falta algo cualquiera del pueblo te podrá ayudar en lo que desees.
- Sí, estoy muy bien y me tratan de maravilla, es un lugar maravilloso para unas vacaciones; lo recomendare en cuanto llegue a mi despacho. ¿Que pasa Jerry? El tono de la mujer no admitía, más diplomacia en la conversación, estaba nerviosa. Llevaba nerviosa varios días, no le gustaba estar encerrada en ningún lado por mucho que la jaula fuese de oro.
- Aquí esta pasando algo raro, hace un par de día apareció el cadáver de una mujer decapitada y a la que le habían extraído toda la sangre de la cabeza. Conocía a un doctor que trabajaba en una teoría sobre que la sangre lleva la información de una neurona a otra...
- Esos trabajos datan de los primeros de nuestro siglo Jerry, deberías estar un poco más informado. Seguía odiando las explicaciones largas de Jerry, había descubierto que para decir el agua era transparente le daba mil vueltas a la explicación. Acaba Jerry, ¿que tiene que ver eso con la desaparición de Lewis?.
- El laboratorio para el que trabaja mi amigo depende de un departamento especial, esta a parte del Gobierno Mundial, las investigaciones van directamente a manos de Himmler, en los últimos años les habían ordenado investigar si la sangre era capaz de rejuvenecer a las personas, que investigaran que había de cierto en las leyendas de vampiros, Henna. Pero descubrieron algo más importante, y es que la información de la sangre se puede sacar y que la puedes volver a usar. Si tengo razón esa técnica la usaran con Lewis cuando vean que son incapaces de sacarle información.
- Dios mio... Vo.. voy a la ciudad contigo, no puedo estar aquí sin hacer nada. Es mi marido Jerry.
En la mirada de Henna, Jerry vio que no aceptaría un no por respuesta. Sabía que esa mujer cuando tomaba una decisión no había medio de pararla. No le gustaba la idea pero no le quedaba más remedio que aceptarla.
- Esta bien Henna, se que lo que diga no servirá de nada, así que mañana a las siete a.m. estaré ahí para recogerte.
- Estaré lista cuando llegues.
Jerry corto las comunicaciones estaba en la Comisaria, tenia que reunirse con el comisario y darle el informe, aunque no creía que este fuese a valer mucho si le contaba todo lo que sabía. El Comisario era una persona que jamas se metía en un lío, era el funcionario perfecto y servicial; el perfecto sirviente del poder. En el garaje observo a varios hombres de fuerte constitución y altos, todos vestían de negro y llevaban en el pecho el Cubo Metraton. Reconoció a los dos hombres que había despistado en la televisión cuando Henna y él salieran de la ciudad para esconder a la mujer. Aparco el coche en su plaza, apenas se bajo del coche dos corpulentos hombres se presentaron ante él.
- Identifíquese.
- Inspector Mourre, Jerry. Puso su dedo en la pantalla que hombre situado a su derecha le pusiera frente a su cara. En cuanto dio una señal positiva, estés le dejaron paso libre.
- Preséntese ante su Comisario, le dará ordenes.
- ¿Ocurre algo?, no entiendo estas nuevas medidas de seguridad y el porque no son mis compañeros quienes la realizan.
- Preséntese ante su superior, él le informara de las nuevas normas.
Entro en el edificio.
Este estaba tomado por decenas de hombres con el símbolo del Cubo, en todas las oficinas se situaban al menos dos de ellos, y lo que más le extraño fue la ausencia de las típicas risas y bromas que había en la comisaria, algo raro ocurría.
Lo perdí todo... ...menos la felicidad... ...de caminar sin miedo... ...a perder nada.
18 de enero de 2010
11 de enero de 2010
New World XVI
Estaba intranquilo, la noticia aparecida en todas las pantallas de noticias le había dejado helado. El hallazgo del cadáver de una mujer decapitada, a la cual le habían extraído toda la sangre del cerebro le había sumido en un estado de nerviosismo. Miraba hacía todos lados, buscando no sabía muy bien lo que. Desde que lo había escuchado sospechaba de todo y de todos, cualquier sombra le parecía sospechosa. Llevaba varios minutos intentando contactar con el laboratorio, pero nadie le atendía o le cogía la llamada y eso no hacía más que aumentar su nerviosismo. El café le sabía como diferente aquella mañana, miro por el ventanal de la cafetería, las personas iban y venían como un día cualquiera. A la ciudad impersonal, parecía no importarle que a una de sus vecinas la hubiesen asesinado; la vida continuaba y no se podía detener por una muerte más, pensó. Pero extrañamente esas palabras no le tranquilizaron. El sonido de su teléfono le asusto tirandole casi de la silla, miro para la pantalla y vio el nombre de su superior en el laboratorio, intentando parecer tranquilo y dueño de la situación dio paso a la vídeo llamada.
- ¡Por fin! Ya pensaba que nadie hoy cogería un teléfono para hablar conmigo, doctor ha visto las noticias, han asesinado a una mujer y le han extraído la sangre de su cabeza decapitada. El sudor le caía sobre la frente, dejando claro que no podría controlar la sudoración de su cuerpo.
- Merlón, llega usted tarde. Y además no se que tiene que ver un asesinato con nosotros, o para ser más precisos con usted. Por desgracia, de vez en cuando asesinan a alguien. El mal siempre esa presente, eso va con la miseria humana. Muchos no pueden vivir sin hacer mal al prójimo. Déjese de tonterías y venga inmediatamente para el laboratorio. La cara del hombre reflejaba que le importaba más bien poco si la muerta tenia algo que ver con el laboratorio y sus investigaciones. Quería a su subordinado allí, y no admitiría un no por respuesta.
- Si doctor, en diez minutos, estoy ahí.
Bebió el final del café y cerro la pantalla de noticias de la mesa, levantándose para pagar e irse al laboratorio. El doctor jefe tenia muchas virtudes, pero precisamente la paciencia no era una de ella, pensó. El pequeño local, con apenas cinco mesas estaba decorado muy del siglo XX, un viejo aparato de discos de vinilo pero el apenas reconocía nada, un extraño aparato era para poner música de la penúltima década del siglo XX al gusto de cada cliente, y todo decorado en tonos azules y rojos, con mucha luz de neón por las paredes y techos. A él le relajaba, se encontraba a gusto allí, a pesar de haber nacido en pleno siglo XXI, no sabia el porque le gustaba todo aquel caos y los colores chillones del local. La chica vestida con un vestido con amplias hombreras, que solía estar detrás del mostrador, hoy no estaba, y todo el mundo se había ido ya, solo quedaba él. Apoyo el dedo en la pantalla táctil para pagar lo que tomara, le llamo la atención un extraño brillo reflejado en la pantalla que venia de su espalda, intento girar la cabeza para ver que era lo que se situaba a su espalda y que despedía aquel brillo. Su cabeza giro, pero su cuerpo no; este seguía mirando al mostrador, la cabeza continuo con su giro cayendo hacia la espalda. El hombre vestido de negro, se movía rápidamente evitando que el cuerpo cayese, la sangre comenzaba a salir a borbotones, una nueva luz surgía de una especie de lapicero, y la sangre se coagulo completamente en lo que restaba de cuello. La cabeza, reboto varias veces en el suelo, rodando hasta debajo de la mesa donde minutos antes se había sentado tomando el café y leyendo la noticia del asesinato de una joven, la noche anterior.
- ¿Era necesario?
- Doctor, solo cumplimos ordenes al igual que usted. No preguntamos si era necesario o no. Lo hacemos y basta.
Dos hombres más aparecieron recogiendo el cuerpo y la cabeza, la sangre era recogida por una tubería que la llevaba a un pequeño deposito situado en el brazo de uno de ellos. En pocos segundo no había ni rastro de la sangre, ni pareciera que allí hubiese ocurrido nada. El mundo giraba, una persona había desaparecido y otra que se preguntaba el porque de aquella muerte había seguido su misma suerte. Fuera las personas continuaban yendo a sus lugares de trabajo y nadie miraba para dentro del local. El hombre vestido de negro en la puerta comenzó andar hacía su izquierda, a los pocos minutos una joven con un vestido de cuero rojo y amplias hombreras ocupo su puesto en la caja, y los clientes comenzaron a entrar de nuevo en la cafetería.
- ¡Por fin! Ya pensaba que nadie hoy cogería un teléfono para hablar conmigo, doctor ha visto las noticias, han asesinado a una mujer y le han extraído la sangre de su cabeza decapitada. El sudor le caía sobre la frente, dejando claro que no podría controlar la sudoración de su cuerpo.
- Merlón, llega usted tarde. Y además no se que tiene que ver un asesinato con nosotros, o para ser más precisos con usted. Por desgracia, de vez en cuando asesinan a alguien. El mal siempre esa presente, eso va con la miseria humana. Muchos no pueden vivir sin hacer mal al prójimo. Déjese de tonterías y venga inmediatamente para el laboratorio. La cara del hombre reflejaba que le importaba más bien poco si la muerta tenia algo que ver con el laboratorio y sus investigaciones. Quería a su subordinado allí, y no admitiría un no por respuesta.
- Si doctor, en diez minutos, estoy ahí.
Bebió el final del café y cerro la pantalla de noticias de la mesa, levantándose para pagar e irse al laboratorio. El doctor jefe tenia muchas virtudes, pero precisamente la paciencia no era una de ella, pensó. El pequeño local, con apenas cinco mesas estaba decorado muy del siglo XX, un viejo aparato de discos de vinilo pero el apenas reconocía nada, un extraño aparato era para poner música de la penúltima década del siglo XX al gusto de cada cliente, y todo decorado en tonos azules y rojos, con mucha luz de neón por las paredes y techos. A él le relajaba, se encontraba a gusto allí, a pesar de haber nacido en pleno siglo XXI, no sabia el porque le gustaba todo aquel caos y los colores chillones del local. La chica vestida con un vestido con amplias hombreras, que solía estar detrás del mostrador, hoy no estaba, y todo el mundo se había ido ya, solo quedaba él. Apoyo el dedo en la pantalla táctil para pagar lo que tomara, le llamo la atención un extraño brillo reflejado en la pantalla que venia de su espalda, intento girar la cabeza para ver que era lo que se situaba a su espalda y que despedía aquel brillo. Su cabeza giro, pero su cuerpo no; este seguía mirando al mostrador, la cabeza continuo con su giro cayendo hacia la espalda. El hombre vestido de negro, se movía rápidamente evitando que el cuerpo cayese, la sangre comenzaba a salir a borbotones, una nueva luz surgía de una especie de lapicero, y la sangre se coagulo completamente en lo que restaba de cuello. La cabeza, reboto varias veces en el suelo, rodando hasta debajo de la mesa donde minutos antes se había sentado tomando el café y leyendo la noticia del asesinato de una joven, la noche anterior.
- ¿Era necesario?
- Doctor, solo cumplimos ordenes al igual que usted. No preguntamos si era necesario o no. Lo hacemos y basta.
Dos hombres más aparecieron recogiendo el cuerpo y la cabeza, la sangre era recogida por una tubería que la llevaba a un pequeño deposito situado en el brazo de uno de ellos. En pocos segundo no había ni rastro de la sangre, ni pareciera que allí hubiese ocurrido nada. El mundo giraba, una persona había desaparecido y otra que se preguntaba el porque de aquella muerte había seguido su misma suerte. Fuera las personas continuaban yendo a sus lugares de trabajo y nadie miraba para dentro del local. El hombre vestido de negro en la puerta comenzó andar hacía su izquierda, a los pocos minutos una joven con un vestido de cuero rojo y amplias hombreras ocupo su puesto en la caja, y los clientes comenzaron a entrar de nuevo en la cafetería.
22 de diciembre de 2009
Mis mejores deseos para todos
Tenía pensado hacer una entrada más original, pero mi conexión inalámbrica no me da para más, así que lo primero pediros perdón por ello. Tenemos la conexión más cara de Europa a Internet y el servicio es una... me controlare por ser Navidad. Quiero daros las gracias por seguirme en este blog, lleno de historias locas y a veces sin sentido. Quiero que los mejores deseos que se juntan en estas fechas, para uno religiosas y para otros de reunión con las familias, os lleguen a todos, los que soléis comentarme y los que anonimamente me leeís a pesar de no llevar un ritmo de publicación más o menos regular; perdonad por ello también.
Quería dedicaros a vosotros, a mis amigos que me admitisteis en vuestras casas blogueras, a ti Polidori, John W., por estar desde el principio en esta aventura que es crear un blog y llenarlo de mis aventuras; Fher, tu que llegado desde la Argentina, con tus bellas palabras y poesias, deseando siempre más, siempre estas ahí aunque de momento hayas abandonado el loco mundo de los blogs. A mis chicas, por que sois ya mis chicas; María a quien descubrí por culpa de alguien a quien no le gustaban los besos y abrazos, ¿recuerdas?, espero que te gusten los árboles de Navidad jajajaja; a Elena que gracias a un comentario en el blog de un amigo común, que grande eres Tellagorri; volví a recordar mi niñez y olores apagados; ella me trajo a Adelaida, vaya pareja de dos, las dos hacen grande este mundo de blogger. Lucero, que decirte a ti, la poetisa del amor, la amistad; Susurros que pasas por aquí y te gusta que escriba sobre mi familia, Yuriluna que desde Mejico ansia ver nevar, pronto veras los copos de nieve, ya veras. Kassiopea que solo a ti se te ocurre colgar fotos que dan risa, y otras cosas, ¿verdad?; que si gana su Barça se lleva una gran alegría y si hablas mal de su equipo te dice madridista... jajajaja; del Depor, Kassiopea soy del Depor.
Gracias amigos, y disculpadme si me olvido a alguien, y que es que sois tantos y tan buenos, que sin vosotros me sería imposible que mi imaginación volase.
¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!! y antes de Fin de Año, maaaaaaas sobre Henna... prometo que liare más aún la historia y el año que viene retomare a los tigres ¡¡¡Bieeeeeen!!!. Por molestar jajajajaja
Quería dedicaros a vosotros, a mis amigos que me admitisteis en vuestras casas blogueras, a ti Polidori, John W., por estar desde el principio en esta aventura que es crear un blog y llenarlo de mis aventuras; Fher, tu que llegado desde la Argentina, con tus bellas palabras y poesias, deseando siempre más, siempre estas ahí aunque de momento hayas abandonado el loco mundo de los blogs. A mis chicas, por que sois ya mis chicas; María a quien descubrí por culpa de alguien a quien no le gustaban los besos y abrazos, ¿recuerdas?, espero que te gusten los árboles de Navidad jajajaja; a Elena que gracias a un comentario en el blog de un amigo común, que grande eres Tellagorri; volví a recordar mi niñez y olores apagados; ella me trajo a Adelaida, vaya pareja de dos, las dos hacen grande este mundo de blogger. Lucero, que decirte a ti, la poetisa del amor, la amistad; Susurros que pasas por aquí y te gusta que escriba sobre mi familia, Yuriluna que desde Mejico ansia ver nevar, pronto veras los copos de nieve, ya veras. Kassiopea que solo a ti se te ocurre colgar fotos que dan risa, y otras cosas, ¿verdad?; que si gana su Barça se lleva una gran alegría y si hablas mal de su equipo te dice madridista... jajajaja; del Depor, Kassiopea soy del Depor.
Gracias amigos, y disculpadme si me olvido a alguien, y que es que sois tantos y tan buenos, que sin vosotros me sería imposible que mi imaginación volase.
¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!! y antes de Fin de Año, maaaaaaas sobre Henna... prometo que liare más aún la historia y el año que viene retomare a los tigres ¡¡¡Bieeeeeen!!!. Por molestar jajajajaja
17 de diciembre de 2009
La Primera Nevada del Invierno, aunque sea Otoño
Hoy no voy a continuar con la historia , lo siento ja,ja,ja,ja,ja. Ayer noche cayo la primera nevada del invierno en Calahorra, y saque a mis hijos fuera. Continuo nevando toda la noche, y llevamos, mi mujer y yo a los dos enanos al colegio. Así que me perdonareis, si esta vez soy egoísta y sale mi familia. Y es que la cara de los dos yendo por la nieve no tiene precio, para ambos era la primera vez que veían la nieve.
Los dos que nos traen locos, bajo la nieve.

http://www.ergoseguros.com/
La de las bolitas es la jefa de casa, ordeno y mando en plaza ja,ja,ja.

Dicen que hay cosas que no se pagan con dinero, y la cara de los niños al descubrir o encontrarse con algo nuevo o nunca visto por ellos hasta ahora, es una de ellas. Y es que a veces lo más sencillo y lo que no cuesta nada, es lo mejor. La naturaleza te da oportunidades de ver disfrutar a tus hijos y convertirse uno mismo en niño, tirando bolas de nieve a ellos y ellos a ti.
http://www.ergoseguros.com/
9 de diciembre de 2009
New World XV
Hacía dos días que Jerry la dejara en el poblado; tenia acceso a todo el sistema del ordenador y por lo que le había contado Jerry podía usarlo libremente; era imposible que la rastrearan. Ahora conocía que era desde aquel inmenso ordenador desde donde le enviaran los extraños correos electrónicos; el porque seguía siendo algo que no acertaba a descubrir. Jerry en ese apartado se mantenía callado, Henna sospechabas que algo tendría que ver con aquel extraño poblado y con las personas que allí estaban con ella. Los niños se pasaban todo el día jugando, excepto durante cuatro horas que se sentaban en una choza cerca de donde ella estaba y le enseñaban Geometría Sagrada, Cosmogonía, Cosmología y Semiología, a Henna todo le sonaba extraño; no entendía el porque unos niños debían aprender algo de lo que apenas si podrían sacar beneficio en el mundo real. Los viajes de cargueros espaciales a Marte y la Luna eran habituales desde hacía veinte años; pero la gran mayoría de habitantes del planeta había dejado atrás las creencias sagradas o religiosas. La propaganda del Gobierno Mundial y las guerras desatadas a comienzos del 2010 por motivos religiosos había conducido a las personas a ir apartándose de la religión; existían pequeños núcleos que continuaban practicando con las antiguas creencias y que se reunían en secreto y a los cuales las autoridades hacían la vista gorda, dejándolos actuar en clandestinidad, pero a los que mantenían constantemente vigilados. De ahí que Henna no entendiese eso de la geometría sagrada, y sobretodo a unos niños.
Vio a la niña que les había recibido cuando llegaron al poblado salir corriendo del aula donde les educaban, Shalako también vio a Henna y se acerco hacia ella sonriendo.
- Buenos días Henna, ¿que tal estas?
- Preocupada Shalako, hace dos días que Jerry se fue y no se nada de él. Tengo miedo de que le ocurriera algo, cada hora que transcurre la angustia de que posiblemente no vuelva a ver a mi marido me atormenta.
- No te preocupes, Ahöla sabe cuidarse. Estoy segura que esta ocupado investigando el paradero de Söhönasomtaka, así que no debes preocuparte Henna, vienes a dar un paseo conmigo hoy no me apetece jugar.
- De acuerdo me vendrá bien, así me relajare y me podrás cosas de este lugar tan bello. - Me parece bien, no hemos sido muy educados contigo; eres nuestra invitada y apenas sabes nada de nosotros.
- Me tratáis muy bien, y por lo que veo todos están ocupados haciendo algo. Aunque los adultos no son muy habladores siempre están en los campos trabajando.
- Ja, ja, ja, no solo trabajan Henna, ellos también están aprendiendo. Si te fijas siempre están en grupos de cuatro personas, uno es el maestro y los otros son sus alumnos. Nuestra tradición se basa en pasar los estudios oralmente, con lo cual si uno es experto en biotecnología debe enseñar por lo menos a tres más para que así su saber nunca se pierda, estos tres deben pasar su saber a su vez a tres personas cada uno y así sucesivamente, comprendes. El estar en los campos es una manera de hacer más amena el aprendizaje; no tienen que preocuparse de cosas externas, ademas como no hay un horario establecido no tienen ataduras.
- Entiendo, pero por que no utilizáis algún soporte para enseñar, o un libro, por ejemplo. Siempre seria más sencillo que tener que memorizarlo.
- Los libros y los datos se pueden estropear, perder o alguien los puede destruir.
- Pero una persona puede fallecer o que alguna enfermedad degenerativa del cerebro lleve a perder también todo ese saber.
- Por eso uno enseña a tres, así siempre quedarían dos, nunca nos detenemos en aprender. Muchas veces se ha comparado al cerebro con un ordenador, pero la principal diferencia es que tu en un ordenador puedes meter multitud de enseñanzas, pero si no llegas al limite de capacidad, siempre te quedara un espacio en blanco. El cerebro no, es capaz de aprender aún durmiendo, el cerebro jamas duerme, tú apagas un ordenador y solo este no hará nada, en cambio nuestro cerebro, no. Por eso el aprendizaje se hace hablando los unos con los otros en una agradable conversación, sin imponer nada.
- ¿Shalako cuantos años tienes? ¿Eres una niña de verdad?, me estas asustando con tus razonamientos. Einstein a tu lado parece un simple aficionado.
- Angwusnasomtaka era un maestro, yo espero llegar algún día a ser maestra, como él y poder enseñar como me enseñan a mí ahora Henna. La sonrisa de la niña era como el rayo de luz que atraviesa las nubes después de una gran tormenta.
Jerry se introducía por la puerta del despacho del forense, este era un hombre de apenas 1.70, aparentaba unos cincuenta años y a sus kilos de más, unía un pelo cortado de una extraña manera, largo por su lado derecho y afeitado por la izquierda; por su parte más larga parecía que le faltasen dos o tres lavados. Todo un espectáculo dentro del hospital, el mundo al revés dentro del blanco inmaculado que se veía por todas partes. El médico miro para Jerry, sin apenas levantar la vista del cuerpo que tenia delante. Un joven de viente años estaba sobre la mesa de autopsias.
- Muerte por ahogamiento, se quiso hacer el gallito con su novia y apenas sabía nadar. ¿Usted es?
- El agente Jerry Mourre, soy el encargado de investigar el caso de la mujer decapitada.
El forense tapo el cadáver del joven y se acerco a Jerry, en su delantal se veían gotas de sangre, no se podía decir de él que fuera muy cuidadoso con las autopsias; pero por los informes que Jerry había pedido sobre el forense era el mejor del Hospital, aunque también bastante excéntrico por lo que parecía.
- Le envié el informe de la autopsia a la Central debería tenerlo ya en su poder.
- Y lo tengo, pero tengo varias dudas. Sobretodo la que se refiere a que del cerebro no salio sangre, doctor eso es imposible. La sangre no sirve sólo como sustento y nutrición para el cerebro, además, la sangre modula la forma en que las neuronas procesan la información en nuestro cerebro.
- Lo se agente Mourre, pero lo extraño del caso es que no había ni una sola gota de sangre en el cerebro, es como si a la vez que la decapitaban le hubiesen sacado hasta la última gota de sangre. Mire hay quien sostiene que la sangre no es sólo un sistema de sustento del cerebro, sino que realmente ayuda a controlar la actividad de esté órgano, los cambios en el flujo de sangre podrían afectar a la actividad de las neuronas cercanas, modificando la forma en que estás se transmiten las señales de unas a otras.
- ¿Eso significaría que la sangre podría regular el flujo de información de todo el cerebro?
- Así es, pero es una teoría que se demostró en un laboratorio hace años. El cerebro sigue siendo un gran desconocido para la medicina, a pesar de nuestros adelantos.
- Gracias doctor, por la información y por atenderme.
- No se si le servirá de ayuda en esclarecer el crimen, pero le mandare un informe más detallado a la Central si así lo desea.
- No hace falta, si tengo alguna duda le llamare yo mismo.
Salio por la puerta preocupado por lo que acaba de descubrir, si por la sangre circulaba información del cerebro era posible que el asesinato fuese premeditado y no un accidente como pensaban en la Central. Si la información que le diera el forense resultaba cierta, el retirar la sangre del cerebro de las personas podía ser una fuente de información inmensa y a la vez peligrosa.
Vio a la niña que les había recibido cuando llegaron al poblado salir corriendo del aula donde les educaban, Shalako también vio a Henna y se acerco hacia ella sonriendo.
- Buenos días Henna, ¿que tal estas?
- Preocupada Shalako, hace dos días que Jerry se fue y no se nada de él. Tengo miedo de que le ocurriera algo, cada hora que transcurre la angustia de que posiblemente no vuelva a ver a mi marido me atormenta.
- No te preocupes, Ahöla sabe cuidarse. Estoy segura que esta ocupado investigando el paradero de Söhönasomtaka, así que no debes preocuparte Henna, vienes a dar un paseo conmigo hoy no me apetece jugar.
- De acuerdo me vendrá bien, así me relajare y me podrás cosas de este lugar tan bello. - Me parece bien, no hemos sido muy educados contigo; eres nuestra invitada y apenas sabes nada de nosotros.
- Me tratáis muy bien, y por lo que veo todos están ocupados haciendo algo. Aunque los adultos no son muy habladores siempre están en los campos trabajando.
- Ja, ja, ja, no solo trabajan Henna, ellos también están aprendiendo. Si te fijas siempre están en grupos de cuatro personas, uno es el maestro y los otros son sus alumnos. Nuestra tradición se basa en pasar los estudios oralmente, con lo cual si uno es experto en biotecnología debe enseñar por lo menos a tres más para que así su saber nunca se pierda, estos tres deben pasar su saber a su vez a tres personas cada uno y así sucesivamente, comprendes. El estar en los campos es una manera de hacer más amena el aprendizaje; no tienen que preocuparse de cosas externas, ademas como no hay un horario establecido no tienen ataduras.
- Entiendo, pero por que no utilizáis algún soporte para enseñar, o un libro, por ejemplo. Siempre seria más sencillo que tener que memorizarlo.
- Los libros y los datos se pueden estropear, perder o alguien los puede destruir.
- Pero una persona puede fallecer o que alguna enfermedad degenerativa del cerebro lleve a perder también todo ese saber.
- Por eso uno enseña a tres, así siempre quedarían dos, nunca nos detenemos en aprender. Muchas veces se ha comparado al cerebro con un ordenador, pero la principal diferencia es que tu en un ordenador puedes meter multitud de enseñanzas, pero si no llegas al limite de capacidad, siempre te quedara un espacio en blanco. El cerebro no, es capaz de aprender aún durmiendo, el cerebro jamas duerme, tú apagas un ordenador y solo este no hará nada, en cambio nuestro cerebro, no. Por eso el aprendizaje se hace hablando los unos con los otros en una agradable conversación, sin imponer nada.
- ¿Shalako cuantos años tienes? ¿Eres una niña de verdad?, me estas asustando con tus razonamientos. Einstein a tu lado parece un simple aficionado.
- Angwusnasomtaka era un maestro, yo espero llegar algún día a ser maestra, como él y poder enseñar como me enseñan a mí ahora Henna. La sonrisa de la niña era como el rayo de luz que atraviesa las nubes después de una gran tormenta.
Jerry se introducía por la puerta del despacho del forense, este era un hombre de apenas 1.70, aparentaba unos cincuenta años y a sus kilos de más, unía un pelo cortado de una extraña manera, largo por su lado derecho y afeitado por la izquierda; por su parte más larga parecía que le faltasen dos o tres lavados. Todo un espectáculo dentro del hospital, el mundo al revés dentro del blanco inmaculado que se veía por todas partes. El médico miro para Jerry, sin apenas levantar la vista del cuerpo que tenia delante. Un joven de viente años estaba sobre la mesa de autopsias.
- Muerte por ahogamiento, se quiso hacer el gallito con su novia y apenas sabía nadar. ¿Usted es?
- El agente Jerry Mourre, soy el encargado de investigar el caso de la mujer decapitada.
El forense tapo el cadáver del joven y se acerco a Jerry, en su delantal se veían gotas de sangre, no se podía decir de él que fuera muy cuidadoso con las autopsias; pero por los informes que Jerry había pedido sobre el forense era el mejor del Hospital, aunque también bastante excéntrico por lo que parecía.
- Le envié el informe de la autopsia a la Central debería tenerlo ya en su poder.
- Y lo tengo, pero tengo varias dudas. Sobretodo la que se refiere a que del cerebro no salio sangre, doctor eso es imposible. La sangre no sirve sólo como sustento y nutrición para el cerebro, además, la sangre modula la forma en que las neuronas procesan la información en nuestro cerebro.
- Lo se agente Mourre, pero lo extraño del caso es que no había ni una sola gota de sangre en el cerebro, es como si a la vez que la decapitaban le hubiesen sacado hasta la última gota de sangre. Mire hay quien sostiene que la sangre no es sólo un sistema de sustento del cerebro, sino que realmente ayuda a controlar la actividad de esté órgano, los cambios en el flujo de sangre podrían afectar a la actividad de las neuronas cercanas, modificando la forma en que estás se transmiten las señales de unas a otras.
- ¿Eso significaría que la sangre podría regular el flujo de información de todo el cerebro?
- Así es, pero es una teoría que se demostró en un laboratorio hace años. El cerebro sigue siendo un gran desconocido para la medicina, a pesar de nuestros adelantos.
- Gracias doctor, por la información y por atenderme.
- No se si le servirá de ayuda en esclarecer el crimen, pero le mandare un informe más detallado a la Central si así lo desea.
- No hace falta, si tengo alguna duda le llamare yo mismo.
Salio por la puerta preocupado por lo que acaba de descubrir, si por la sangre circulaba información del cerebro era posible que el asesinato fuese premeditado y no un accidente como pensaban en la Central. Si la información que le diera el forense resultaba cierta, el retirar la sangre del cerebro de las personas podía ser una fuente de información inmensa y a la vez peligrosa.
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