5 de marzo de 2010

New World XIX

- ¿Donde estoy?, ¿porque no puedo abrir los ojos? Los pensamientos se le juntaban en la cabeza, sabía que estaba prisionero. Recordaba ser detenido acusado del asesinato de Carlton, veía a su mujer Henna llorando en una esquina de la casa, mientras la Policía Política se lo llevaba. Los interrogatorios habían sido numerosos, las preguntas sin sentido, preguntando por donde se encontraban los katchinas le habían dejado sin palabras. Y luego las drogas, y a partir de ahí nada. Notaba como intentaban leerle los pensamientos, aunque desconocía como lo hacían. Pero en su mente solo tenía sitio para preguntas sin respuestas y para Henna, realmente toda su preocupación era ella, su mujer y lo que estaría pasando con su desaparición. Intento mover un brazo, pero noto que este no le respondía, una punzada de dolor recorrió todo su cuerpo como si unos cables le atravesaran de lado a lado. Se concentro, intentando relajarse. Su mente comenzó a funcionar como por ella misma, y allí la vio. De nuevo la visión de aquella extraña muchacha que se le había aparecido en el Supra Tren.

- Relájate Lewis, intenta dominar tus miedos, es necesario que salgas de aquí. Si no lo haces morirás, y no es tu momento, debes venir conmigo. Noto el roce de su mano en la suya, aunque sabía que ella no era real, al menos no lo era fuera de su cabeza.
- ¿Quién eres?, no entiendo nada. Se que estoy prisionero, por algo de lo que soy inocente...
- Debes venir conmigo Lewis, aún no es tu momento.
Sus ojos eran completamente blancos, la muchacha de no más de doce años, fue acercando su mano hacia la frente de Lewis, este noto dos latigazos en su cerebro, el dolor era indescriptible pero sus gritos de dolor no se escucharon en ningún lado. Su cuerpo se retorcía pero sin poder moverse, los músculos tenían continuos espasmos, y de repente, la oscuridad. Todo quedo negro, Lewis se giró en todas las direcciones pero no se veía ni la nariz, todo estaba en su mente.  No supo de donde venían, pero a lo lejos escucho dos disparos, de nuevo intento levantar un brazo y este siguió sin responderle. A su mente comenzaron a llegar las imágenes de un dibujo antiguo, lo recordaba por su cargo de seguridad en el Gobierno, el hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci. 
- ¿Da Vinci?


   Jerry escucho las dos detonaciones que venían de la entrada del edificio, lentamente fue bajando y observo los cuerpos de los dos policías con sendos disparos en la nuca, los dos la tenían en el mismo sitio. Varios pisos arriba se escuchaban las carreras por llegar abajo, lo más aprisa posible, apenas si tenia un par de minutos. Salió por la puerta, y allí no había más agentes, el vacío de la calle era sospechoso pero no tenia más remedio que arriesgarse si quería salir de aquel edificio sin que le detuviesen. Ya en la calle, cruzo rápidamente hasta el edificio más cercano y allí giro a la izquierda perdiendo de vista la Comisaría. Los coches negros de la Policía Política se cruzaban con él sin prestarle atención alguna. Continuo andando sin mirar hacía atrás en ningún momento y sin aparentar ninguna prisa. Las personas se apresuraban a meterse en sus portales, asustadas por los anuncios de la Policía. Jamas se había visto un despliegue tan grandes de fuerzas de seguridad y menos de la sección Política que siempre habían actuado en el mayor secretismo.

 

    La imagen la sacudió de tal manera que tuvo que apoyarse contra la pared, el hombre de Vitruvio estaba allí, en su cerebro. Y con la imagen estaba Lewis, tumbado en una camilla y atravesado por varios cables. El dolor en el cuerpo de su marido le hizo estremecer; las lagrimas afloraron en su rostro y escondió su cara entre sus manos, desde pequeña había odiado que la viesen llorar. La imagen de una muchacha, se le apareció, abrió los ojos y allí estaba la pequeña Shalako cogiendo su mano. La niña no decía nada, solamente la miraba y le cogía la mano. Henna se acerco a la niña abrazándose a ella, y comenzó a llorar la situación la estaba sobrepasando y ahora se estaba dando cuenta que el rescate de su marido sería mucho más complicado.


  Ahora que la cosa esta más tranquila, espero (la esperanza es lo último que se pierde) poder seguir con Henna, Jerry, Lewis, y los tigres más a menudo. Aunque la verdad es que la puñetera silla, es lo más incomodo que parió madre.

14 comentarios:

Elena dijo...

¡Hombre..., me alegro!
Después de tres largas semanas y pico por fin retomamos la historia. Yo he tenido que hacer un pequeño esfuerzo por recordar quién es quién, y dónde se encontraba cada uno, jeje.

Bueno, aquí estaremos preparados para la siguiente entrega.

¡Ah!, me gustan mucho las imágenes que colocas en estos post. Algún día me dirás dónde vas a por ellas.

Un besote, resalao.

POLIDORI dijo...

Hola Javier,

Me alegro mucho de leerte de nuevo. Espero que todo os vaya bien.

Un abrazo.




John W.

yuriluna dijo...

hola javier, gracias por colgar el relato, ya estaba ansiosa de leerte y saber como seguia Henna, bueno espero a ti te este llendo muy bien y k todo salga como tu kieres cuidate mucho besos y abrazos desde mexico....

un abrazo, una carisia, un amigo son lo mas valioso en mi corazon, Yuriluna

fher dijo...

No me interesa como sea la silla!! me da lo mismo si es incómoda o no!! Vos seguí escribiendo, jajaja.
Que buen regreso. Por lo que parece se nos vienen capítulos intensos.
Veremos cómo termina esto.

Un abrazo

Lucero dijo...

Hola Javier que gusto leerte de nuevo,espero que vos estes bien besitos y buen fin de semana saludos:)

Mundo Animal. dijo...

HOLAAAAAAAAAAA TE DESEO UN GENIAL FIN DE SEMANAAA, SALUDOS Y ABRAZOS DE TU AMIGO CHRISTIANNNNNNNNNNN

María dijo...

Jajaja JAVIER,

lo de.."La puñetera silla" ¿ha sido un lapsus, una toma falsa que nos pasa, o simplemente un desahogo?

Me alegro que por fin, la historia haya echado a andar...Igual que Lewwis aunque sea sólo en su subconsciente (creo). No sé, si la niña a la que se abraza Henna, es la misma que lleva a lewis...En todo caso parece que augura buenas cosas, como tú dices no hay que perder la esperanza.

Bueno, Javier, la siguiente vez que venga, no olvidaré traerte un mullido cojín. ;-)

Muchos besos y...
Que me alegro un montón, que el tren vuelva a circular... Desde Fuerteventura.

Javier Pol dijo...

Bueno por fin aparezco jejejeje. Si la verdad es que esta vez me pase un poquito Elena, voy a intentar al menos una vez a la semana colgar parte de la historia para que no perder el hilo. jajajajaj

Las imágenes, hay las imágenes ya te mandare un par de enlaces para que busques tu algunas.

Un beso carteyana guapa.

Javier Pol dijo...

Hola Polidori, no hay queja en esta tierra, como ya dije aquí residimos cuatro años maravillosos y con algún contratiempo no previsto las cosas nos están yendo bien, y esperemos que continúen al menos así.


Un abrazo

Javier Pol dijo...

Hola Yuri ¿que tal por México lindo?, yo también tenía ganas de continuar con la historia, me imagino que ya la tendrías un poco olvidada (hasta yo la tenía), jajajajaj


Besos y abrazos desde Canarias linda mexicana.

Javier Pol dijo...

Fher, ten un poco de compasión hombre tu no sabes lo incomoda que es esta silla jajajaja, aunque ya estoy mirando para comprarme alguna y la mesa. Todo lo tengo muy provisional ya que los hijos quedaron con los abuelos y esta todo manga por hombro.


Intentare que las emociones no decaigan, y sobretodo y eso sí lo puedo prometer los personajes comenzaran a moverse un poco más, tanto Henna como los demás.

Un abrazo desde esta silla incomodaaaaaa.

Javier Pol dijo...

Lucero te tengo un poco abandonada y me tienes que perdonar, esto de los traslados es complicado para todos.

Muchas gracias por tu visita bello Lucero, un beso que te mando hasta Argentina.

Javier Pol dijo...

Christian ¿que tal esta todo?, aquí estamos peleando de nuevo.


Un abrazo amigo.

Javier Pol dijo...

La silla es... mejor ni lo escribo, tenia una que me había comprado en Calahorra que era comodisima, apenas si tenía tres meses, pero como abultaba mucho al igual que la mesa allí lo dejamos todo, era más caro traerlo que lo que costaban, y ahora de manera "interina" (queda bien esa palabra) estoy con una que me deja la parte baja de la espalda jajajajaj "fastidía".


La niña, la niña esa sí que trae cola jajajajaja. Tengo muchas preguntas que responder a lo largo de la historia, y la niña es una de ellas. Lewis poco a poco, y aún que sea en su subconsciente ira cogiendo algo más de protagonismo, ya veras. Y aún le estoy dando vueltas a ese "Tomate" de liar a Henna y a Jerry jajajajajaja


Un beso desde una isla sin tren jajajaja