22 de septiembre de 2009

Oro y Azul VII

- ¿Que es un Leviathan?, siempre he creído que eso eran leyendas o cuentos.

- Y lo son Eva, hay muchas interpretaciones sobre lo que es un Leviathan. El problema es que las personas dejan volar demasiado la imaginación y ante cualquier situación que les sobrepasa tendemos a echarle la culpa a Dios o a causas sobrenaturales.

Eva mirando a los ojos a Suso, se dio cuenta, que intentaba tranquilizarla, pero que las palabras del viejo le habían dejado preocupado.


- Suso soy ya mayorcita, no creo que por que me cuentes algo sobre la leyenda del Leviathan me vaya a preocupar o a ponerme más nerviosa de lo que lo estoy ahora mismo. Además hablar seguro que nos tranquiliza a los dos.

- Esta bien, cuando tienes razón, no se te puede quitar, te diré lo que se sobre Leviathan, que tampoco es mucho que se diga. Hay diversas historias o teorías sobre lo que es, todos están de acuerdo que era un monstruo, se le nombra en el Antiguo Testamento y en el Talmud, no recuerdo donde exactamente, por un lado se cree que puede tener forma de una serpiente marina gigantesca, o ser un dragón marino, como en todo las teorías las tiene todo el mundo...

- ¿Pero de donde salio Suso?, le pregunto una cada vez más interesada Eva.

- Sobre eso tampoco hay un criterio único, que si lo creo Dios, o es una creación de Satanás, que si es simplemente el primer diablo que se presentara para el fin del mundo, hay teorías de todos los gustos, y como quedan pocos meses para la llegada del 2012, imaginate los iluminado y las teorías mayas cobran fuerza cada día que fuerza y ahora esto, pues alguno va hacer su agosto con todo esta desgracia.

- No eres tu muy creyente en nada, Suso. Arremetes a todo.

- No es cuestión de creer o no, Eva; es cuestión que hay ciertas cosas que ocurren por que tienen que ocurrir, mira te contare una de las teorías del Leviathan, me la contó mi padre de niño, paree ser que Santo Tomas de Aquino dijo de el que era el demonio de la envidia y el primer diablo destinado a castigar a los pecadores correspondientes. Vamos, que el tío se lucio. Pero hay personas que lo creen y yo respeto sus creencias, nada más; nadie me tiene que decir en lo que creer.

- ¿Estas preocupado verdad?, esas palabras del viejo te han preocupado más aun y no lo puedes disimular.

- No se te escapa una ¿verdad?, la sonrisa apareció en la cara del joven, contagiando a la mujer que rápidamente soltó una risotada. Estaban ya cerca de donde debe estar situado el Ayuntamiento, pero la plaza solo tenia cascotes y destrucción, una persona recogía unas ropas y sin mirar atrás salio corriendo en cuanto les vio. Apenas se veía a nadie, con esa mujer eran cuatro las personas que habían observado y la única que no había escapado a su presencia era Antón. Suso corrió hacia una casa situada a la derecha de lo que algún día fuera la fachada municipal, solo quedaba en pie una pared de unos dos metros de alto, con fuerza se tiro encima de los escombros y comenzo apartar todas las piedras y cascotes que encontraba a su paso; el miedo y la preocupación habían dejado paso a la desesperación, la casa de Carmen, la anciana que le limpiaba el barco estaba destruida y algo le decía que ella se encontraba alli. Eva se acerco, y sin decir nada se limito a ayudarle en el trabajo de limpiar los escombros, "Donde estará la ayuda del Gobierno, ni militares, ni policía, ni Cruz Roja, nadie no se había presentado nadie desde la catástrofe los habían abandonado a su suerte", pensaba Eva a cada ladrillo que apartaba hacia un lado. Cuando lo vio no pudo reprimir un grito, Suso de un salto se presento a su lado y le vio, el brazo de la anciana apareció justo en el lugar donde antes se situara Eva, esta apartada dos metros solo era capaz de llorar.

Poco a poco, fue dejando al descubierto el cuerpo sin vida de la anciana, hasta que por fin pudo cogerlo entre sus brazos para que las lágrimas fuesen resbalando desde sus mejillas a la vieja cara arrugada, Suso que en su vida había rezado, solo pedía que no hubiera sufrido; era su única familia y ahora ya no estaba.

- Eva la voy a enterrar, ¿me esperas aquí?.

- No Suso, iré contigo te ayudare en lo que pueda, al momento se paso la manga por la nariz , procurándose sobreponerse a la situación, era una mujer fuerte a pesar de su juventud.

- Bien, iremos al cementerio y la enterraremos al lado de su marido, es lo que hubiese deseado. Trae esa sabana, la taparemos con ella. Buscare algo para llevarla hasta allí.


Con una carretilla, llevaron a la anciana hasta la tumba de su marido, para dejarla allí al lado del hombre con el que había estado casada más de 60 años. Suso no pudo reprimir las lágrimas cuando con la última palada de tierra, se dio la vuelta y miro para Eva, esta le abrazo para consolarlo y a su vez comenzo a llora, los dos arrodillados uno enfrente al otro, dejaban salir todo el dolor que tenían dentro. Eva pensaba en su padre y en si estaría vivo o muerto, eso le mortificaba y sentía como un puñal se le estaba clavando lentamente, al no saber el destino de su padre. Que le hubiese lo mismo que a Carmen le aprisionaba el corazón.


- Vamos Eva, es hora de encontrar a tu padre. Hay que seguir, no pararemos hasta encontrarle,vamos.



Al otro lado del mundo otro joven, junto a dos tigres entraba en un viejo monasterio tibetano. Badoer había decidido abandonar la vigilancia del grupo armado y decidió ir al valle donde sabía que se situaba un viejo monasterio tibetano. Con un ojo a sus espaldas, no dejara de observar al grupo de hombres armados que en la entrada del valle estaban situados. La montaña sagrada, era cada vez más impresionante, y aunque no entrañaba mucha dificultad su escalada, le atraía el por que nadie lo había intentado. Justo pasada la puerta del monasterio, un joven monje vio a los tigres y tirándose al suelo, comenzo a rezar unas plegarias. Badoer en absoluto lo veía asustado o temeroso de los tigres, y estés tampoco parecían muy sorprendidos de lo que ocurría con el monje, una puerta se abre al fondo y salio otro monje de avanzada edad, haciendo un gesto de saludo y bienvenida, invitando a pasar a los tigres y al joven.


Badoer observo que los tigres avanzaban en dirección a la puerta y decidido seguirlos, nada más pasar la puerta le pareció entrar en otro mundo; al fondo vio a un anciano recostado en una cama y reconoció a su abuelo.

- ¡Abuelo!, el grito saliendo del alma, hizo que el anciano se girara en dirección a la voz, y una sonrisa surgió en su cara.

- Por fin, ya estáis aquí, os esperaba hacía tiempo.

5 comentarios:

fher dijo...

¿Porqué el realto siempre termina cuando quiero leer más? jajajaja... va muy bien!!!

Un abrazo

POLIDORI dijo...

Fantástico, han conseguido engancharnos, por lo menos a mí, como a un culebrón pero con calidad.

Siempre me dejas con ganas de mas. Enhorabuena.




John W.

Javier Pol dijo...

Polidori

Me has dado una idea, pero tendría que cambiar el nombre a los protagonistas por nombres de los culebrones o por lo menos aumentarlos en algunos casos, ja, ja, ja; pero no descarto nada. Aunque el origen de la familia de Badoer si va a tener su miga, y pensándolo bien se puede asemejar a un culebrón.

Fher

Que no los haga más largos los relatos, es por una cuestión digamos personal, por que después de una o dos horas delante de la pantalla del ordenador los ojos a mi me quedan como platos, y por eso que no deseo que si los hago muy largos puedan llegar a cansar, y menos a todos los que me honráis leyéndolos.

María dijo...

¡¡Hola Javier!!

No sé si te acuerdas de mi, el caso es que, lo de Rosa Diaz, me queda un poco grande. Me gusta la política, pero para hablar y no decir estupideces, hay que estar medianamente informado. De Rosa Díaz sé poco, que se separó del PSOE, que en temas nacionalistas es muy vehemente y que su discurso es muy fácil, visceral y engancha, pero a lo mejor tienes razón y es todo una pantalla.

De tu historia, te diré que tienen razón Polidori y Fher, engancha.
Y no te preocupes si te extiendes, porque yo me he leído tres entradas seguidas y no he seguido porque tengo que irme.
Duermo poco, y los huecos que no ocupa el sueño, los relleno leyendo. Seguiré tu historia ¿Encontrará por fin Eva a su padre?
¡¡¡Tatatachán!!!...ja,ja,ja.

Ha sido un placer.
Un abrazo.

Javier Pol dijo...

Me acuerdo de ti María, espero los "bocazas" que te visitan, no sean muy pesad@s. Como ves en este me dedico únicamente a dejar la volar la cabeza y la imaginación, nada de política, ni de criticas, aunque no es nada personal con Rosa10, sino con los políticos en general, si no te gusta la política o no la entiendes te recomiendo que ni pases por el otro blog. Allí golpeo y aquí me relajo, con esta "locura". El padre de Eva, hay el padre de Eva, ya descubriremos todos, lo que ocurre con él y con los demás.

Bienvenida y me alegro que te gusten las aventuras de este grupito.