28 de septiembre de 2009

Oro y Azul X



- No puedo creer todo lo que me estas contando Iuduan, lo siento pero me es imposible. ¿Que estamos en una guerra por nuestra supervivencia?, hace siglos, desde el principio de los tiempos que la humanidad esta en guerra con ella misma, somo nosotros los que nos destruimos, y sabes por nuestra naturaleza no creo que esto tenga un buen final.

- Nuestra naturaleza es buena amigo mio, pero nosotros somos los malos, se que es una incongruencia, pero en la naturaleza esta el ser buenos, para muchos somos la creación suprema y para otros somos un error supremo de Dios, y para gustos se pintan colores.
- Ja, ja, ja, ja, ja,, ¿que para que se pintan que?,ja, ja, ja, eso no es muy Zen, Iuduan, ja, ja, ja, ja. ¿En que libro de enseñanzas budistas viene eso ja, ja, ja, ja?. Las risas de Badoer resonaban de una pared a otra, rompiendo la armonía que reinaba en todo el recinto. Sin saber muy bien de donde, Azul apareció para ver lo que ocurría con su amigo.
- Veo que los hijos de Bai Hu, te protegen y se preocupan por tu bienestar, me alegro.
- Es la segunda vez que a los tigres les llamas hijos de Bai Hu, Iuduan, los encontre en el delta del Brahmaputra, en el Golfo de Bengala, o me encontraron ellos a mi cada día tengo más dudas sobre ese tema.
- Seguramente sea un poco de cada cosa, Badoer. ¿Bai Hu?, Bai Hu es una criatura mítica de la mitología china, viene a ser una serpiente con cabeza de caballo, ante la cara de Badoer el monje no pudo más que sonreír, Bai Hu es el Tigre Blanco del Oeste, el padre de tus amigos. Bai Hu es quién preside el Occidente celeste, así como el Dragón Azul preside el Oriente, la Tortuga Negra el Norte y el Pájaro Rojo preside el Sur, según en algunas creencias.
- ¿Estos tigres son animales celestiales?, a cada segundo Badoer entendía menos.

El monje le invito a sentarse en un banco cerca de una pequeña cascada.


- Es hora de hablar, Badoer. Los agentes del mal han vuelto e intentan reclamar los que consideran suyo, nuestro mundo. Se les han unido varios aliados, que antaño pelearon a nuestro favor, y la balanza esta inclinada de momento a su favor. Los tigres son unos aliados, y la única concesión que nos ha podido brindar Bai Hu, para nuestra causa. Muchos están indecisos, para ver a quien apoyan y eso corre en contra nuestra. El Gandisé y el Kailash de momento son respetados, así como otras zonas santas a lo largo del mundo, el Vaticano, la Meca, Jerusalén..., pero eso no durara mucho, ya te has tropezado con Gong Gong, aunque parezca humano no lo es, es un Dios-demonio maligno del agua, que hace muchos siglos ya destruyo el Monte Buzhou, y que encabeza ese grupo.
- No me digas que los monstruos existen, Iuduan.
- Mira los monstruos o seres mitológicos siempre has existido, otra cosa es que se hayan adaptado y nadie supiera de ellos. Las leyendas son las mismas para todas las religiones, solo que adaptadas a cada cultura, te podría leer escritos de la religión hebrea que aquí poseemos como un fragmento del Libro de Job, para que vieses las similitudes entre unas y otras, a Seiryu tu lo conocerás como Leviathan, Byakko, en occidente se le conoce como Bahamuth, Suzahu, es Ziz para los hebreos. Pues bien Leviathan ataco estos días creando toda la destrucción que has visto, y terminado con la vida de millones de personas.
- Iuduan, aun concediéndote que tuvieses razón en esta historia que me estas contando, como un solo monstruo podría crear un tsunami de proporciones mundiales, eso seria imposible, ¡a menos que...!
- Veo que lo vas entendiendo, Badoer. Tu abuelo quería que buscases al cabecilla de esta guerra y que acabases con el.
- ¡Ohhh! Mi abuelo quería, mi abuelo quería. ¿Y cual era el plan? Acercarme lo suficiente y pegarle un tiro entre ceja y ceja. Iuduan mira si haces el favor, recojo mis cosas y me voy; estoy harto de historias para niños, vine en busca de mi abuelo y ya no esta, me envió una carta alertandome de la desaparición de Fenghuang y que necesitaba verme. Antes de venir investigue por mi cuenta y descubrir que el feng es un ave mítica y que su desaparición significaba multitud de catástrofes para los seres humanos, y me preocupe por mi abuelo, por eso me vine, pero ya no esta, me voy a casa, estoy cansado y solo.
- Badoer, no estas solo. Mira esto es un regalo de tu abuelo para ti, siempre quiso que lo tuvieses, le dijo señalando al kukri que el joven llevaba al cinto, nunca has pensado por que te lo mando desde tan lejos.
- No me interesa el por que, lo único que me interesa es el como, como voy a salir de aquí.
- Te puedes ir cuando desees Badoer, no eres un prisionero, eres un invitado.



Luisa miraba a todos los que allí reunidos, hablaban entre ellos, el General era el único que se mantenía al margen, observaba la documentación que les habían entregado momentos antes, Luisa no sabía que decían estos papeles, pero sentía que nada bueno, por las caras que veía a lo largo y ancho de la mesa.


- Señora Presidenta, con su permiso, el General puesto de pie imponía aun vestido de civil, si me lo permite la doctora Romero y yo, estudiaremos esta documentación y la pondremos al corriente, eso si usted esta de acuerdo que la doctora tenga acceso a esta información.¡
- General, confió en usted y en todas las decisiones que tome, haga lo que estime oportuno.
- Luisa por favor acompañeme.

Luisa se levanto y siguió al hombre que por lo visto ahora estaba al mando, aún a pesar de sus años de servicio la preocupación era evidente en el rostro del militar.

- General, ¿que pasa?, y no me diga nada, por que ahora mismo su cara es fiel reflejo del alma, Luisa con una sonrisa, intentaba relajar un poco el ambiente, ese viejo soldado le recordaba a su padre, por su forma de hablar fuerte pero noble, con mando y a la vez con educación.

- Luisa, ¿sabe salgo...?, claro que sabe, es usted bióloga, digame alguna vez había visto algo como esto.

La fotografía que Luisa tenia en la mano mostraba un ave de unos 20 metros de envergadura de ala, y de vivos colores, azul, rojo y amarillo predominaban sobre un negro difuminado cerca de la cabeza. No podría decir cuanto mediría el ave pero debía ser enorme, si esa ave existía no entendía como había estado escondida sin que nadie la viese jamas.


- No general, jamas había visto un ave como esta, no creo que nadie la hay visto jamas. ¿Donde se saco la foto?.
- La foto es de un satélite de la NATO, tiene dos horas exactamente; y el lugar es cerca de las costas gallegas, dirección norte. Cuando se inicio un rastreo del objetivo, algo golpeo contra el satélite inutilizándolo por completo, el resto de satélites tampoco funciona, tenemos conexión telefónica con nuestros aliados, e Internet comienza a fallar. Ojala me equivoque, pero esto no tiene buena pinta, Luisa.


Sentándose el General, en su silla de cuero Luisa vio en él, a su padre el día que su madre había fallecido, y recordó las mismas palabras que el General había dicho "esto no tiene buena pinta".

3 comentarios:

POLIDORI dijo...

Este es uno de los capítulos mas interesante.

Vas descubriendo lo fundamental y no por eso nos haces perder el interés, al contrario, aumenta.

Lo estás bordando.




John W.

María dijo...

Javier,
El pájaro rojo del Sur, me lo colocas encima de mi casa y...¿No me avisas?...ja,ja,ja.
Es verdad, todo parece como tú decías que va encajando y te diré que la operación de encaje te está saliendo a la perfección...

Además me admira, la cultura sobre animales mitológicos y religiones que tienes, eres siempre una sorpresa con patas ;-)

Me ha hecho gracia, otra vez, lo del nombre de Luisa, supongo que como jefa de gobierno...ja,ja,ja. Sigo asombrándome de los nombres que eliges, pero imagino que todo tendrá su por qué en esta historia.

besos
¡¡ale a trabajar, te esperamos!! ;-)

Javier Pol dijo...

No dais tregua, lo de los nombres te lo explico fácil María, cuando este puzzle apareció en mi cabeza, estuve dudando entre nombres anglosajones y españoles, y al final me dije, ¡ESTOY CANSADO DE LEER, JOHN, TOM, LINDAS...!, así que nombres y protagonistas españoles. Luisa no es la presidenta, je,je, je pero si va a ser importante a lo largo de la historia.

Polidori, con tanto dato que tengo anotado para no olvidarlos sobretodo, no veas la de encajes de bolsillo que tengo que hacer para que no resulte monótono su lectura e ir encajándolos poco a poco, aunque considero que hacen falta para entender lo que va a ocurrir.

Un saludo y gracias por vuestro apoyo, para continuar esta locura.