2 de noviembre de 2009

New World VII



- Jerry Mourre, debes pensar que soy tonta. Me vigilas por orden del Gobierno, allanas mi casa e intentas decirme que me quieres ayudar y amigo de Lewis.

- No he allanado tu casa, ni la he registrado de eso ya se ocuparon otros, yo solo tengo la misión de vigilar todo lo que hagas, y es cierto que soy amigo de Lewis aunque... 
- ¿Aunque...? Henna, estaba comenzando a pensar que la persona que sentaba en su cama, estaba un poco trastornado. Pero continuaba en guardia, era un hombre fuerte, 1.90 de puro musculo y la luz de la habitación no sabía el porque parecía evitar a sus ojos que siempre permanecían en penumbra.
- Tu marido no me conoce, esa es la verdad. Pero soy su amigo, debes creerme te puedo ayudar a encontrarle. Ademas es tan importante para ti, como para mi.
- Primero dices que si y ahora me dices que no. Pero que eres su amigo. Mira Jerry Mourre, no creo ni que seas policía así que lo mejor sera que te vayas.
- Soy policía, soy el inspector encargado para tu vigilancia, pero también soy al igual que tu marido un katchina.


  Los dos hombres estaban justo en la puerta, en sus ropajes totalmente negros solo se dejaba ver el Cubo Metratron, y justo encima del dibujo situado en el corazón un número el XIII. El hombre al que vigilaban, estaba completamente sedado, le habían atravesado con unos cables por todo el cuerpo. Estés mandaban información al segundo a los ordenadores donde estaban conectados. Le habían afeitado completamente el pelo, y sus ojos estaban cerrados por una crema transparente. Una sombra se acercaba por el fondo del pasillo, los pasos resonaban y los hombres se pusieron firmes. El hombre enjuto, se acerco y sin mediar palabra entro en la habitación, llevaba las mismas ropas y el mismo dibujo que los dos vigilantes, pero la diferencia radicaba en su número I. Cerro la puerta detrás de él, los dos hombres se alejaron.

- Llevaba tiempo buscándote katchina, se que no eres el único. Pero ahora que te tengo, tu amigo esta muerto la profecía no podrá realizarse. No lo pudiste hacer en el pasado, y tampoco lo podrás hacer ahora. Yo soy quien manda ahora, ni él fue capaz de soñar alguna vez todo lo que yo tengo. No me hizo caso para negociar con los estadounidenses, creyó que era inmortal e infalible y mira como acabo.

   Lo escuchaba, a pesar de todas las drogas que le habían metido en el cuerpo, escuchaba aquel hombre. Sabía quien era, aunque le era imposible saber como estaba allí con él. No recordaba nada, solo a Henna, a su mujer en una esquina aterrorizada, viendo como se lo llevaban arrestado, a partir de ahí nada. Solo voces a su alrededor. Y dos palabras, Vitruvio y Petra. Aunque no sabía que tenia que ver una antigua ciudad construida en la piedra y situada en la región de Jordania, con un antiguo arquitecto romano.Y quien era aquel de quien le hablaba el hombre de sus sueños, aquel que salía de la casa de Einsehower en la noche en la que Carlton y él eran asesinados por su sargento, el mismo que le había detenido en su casa.

- Heiner, sabía que estarías aquí. La cicatriz que cruzaba por todo el lado derecho de su cara le daba un aspecto terrorífico, en su pecho la misma imagen que todos los hombres de la instalación, pero con un III.
- Me conoces bien Karl, ¿pasa algo?
- El sistema alerta sobre una petición en la red de información sobre Vitruvio y sobre Metratón.
- ¿Se sabe quién pidió esa información?
- Nada, quien lo realizara tapo todas las entradas y salidas. La información solo fueron imágenes, no creo que exista nada que nos pueda perjudicar Heiner.
- No te fíes, amigo mio. Recuerda lo que le ocurrió a él, por fiarse y por creerse que nada podía salir mal. Investiga, intenta llegar hasta la filtración, no dejemos ningún cabo suelto.

- Haré lo que tu dices Heiner, te dejo que quede a cenar con María.
- Te acompaño, yo subo al despacho, me encuentro cansado.

11 comentarios:

Elena dijo...

¡Madre del amor hermoso! Esto se va complicando por momentos.
No sé adónde nos vas a llevar. Sólo te pido piedad, piedad por nosotros que andamos intrigados por el final y piedad por esa pobre mujer.
Hennita...Hennita, ¡no te fíes de nadie, ni siquiera del autor!, je,je.

Besotes, Javier.

Javier Pol dijo...

¡Ay! Elena el final lo se, ahora como llegare a el, ese si que es otro cantar ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja.

Aunque la historia no la quiera liar más, es que se me lía sola la condenada ja,ja,ja,ja,ja,ja. Henna esa es otra buena, y es que la muchacha se las trae. No le asusta nada a la tía. Vamos que firmaría por se la mitad de lo que es ella. Solo grito por la aparición del cuerpo en su armario y a partir de ahí la tía parece la hermana de Superman jajajajajaj.


Un besote Elena.

ஐ Lucero ஐ dijo...

pues te felicito amigo porque tu historia nos atrapa a seguir leyendo mas y mas, no imagino como la terminaras pero seguro sera un gran final,besitos y buenas noches

Javier Pol dijo...

Gracias Lucero, sin vosotros que me visitáis y sin vuestros ánimos seguramente todo este castillo de naipes se derrumbaría sin secreto. No veas lo complicado que me resulta, para un neófito como yo, el intentar que el ritmo no decaiga y conseguir que no os resulte empalagosa ni pesada la historia.


Un beso Lucero y disfruta de un buen día.

POLIDORI dijo...

Este relato, al principio, me ha hecho perderme por un momento.

Pero luego... enganchado, como siempre.

Siempre nos dejas mas intrigados.






John W.

Javier Pol dijo...

Siento escuchar eso Polidori, pero es que el relato me pedía cambiar el ambiente, o más que el relato, me lo pedía la neurona. No sabia como darle un poco más de ritmo, y este fue el cuarto intento y el que más me gusto.

Pero intentare hacerlo mejor para la próxima entrega je,je,je,je.

fher dijo...

Al igual que Elena, te pido piedad jaja. Es fantástico el lío que se me ha hecho con esta historia y justamente ese lío es el que me encanta.

Un abrazo

POLIDORI dijo...

Hola Javier,

No lo sientas, al contrario, cuando digo que me ha hecho perderme por un momento quiero decir que la complejidad de la historia me ha hecho tener que tirar de memoria y meterme de lleno.

Nos llevas al huerto y nos haces LEERTE sin perder la atención ni a las comas, al contrario de lo habitual en este formato de internet, blogs que se leen las líneas de tres o cuatro en tres o cuatro....

Yo casi te diría que no lo hagas mejor la próxima, nos pondrías al borde de un ataque... ja ja ja ja




John W.

Javier Pol dijo...

Fher, es que se me lía sola, es verdad. Yo tengo toda la historia en la cabeza, y cuando me pongo delante del teclado y la pantalla. Comienza el lío, tengo varios datos anotados y es ahí donde comienza el terror. jajajajajaj Y es que de la primera letra a la última parece como si cobraran vida y acabasen sorprendiéndome a mi. jajajajaja

Un abrazo.

Hay Polidori, gracias por todo. Pero tienes razón en cuanto a la complejidad, a mi muchas veces me parece que no voy a ser capaz de llegar a ninguna parte, y es que mi afición de mezclar cosas, situaciones (y otras cosas que no os voy a decir de momento jejeje) e intentar hacer cócteles con sentido me lleva a estas cosas. Pero si os va gustando esa es buena señal, jajajajajaja

María dijo...

¡¡Ay Javier, casi me matas del susto!!

¿Me manadas a ese Karl, que espero por favor que sea buena gente a cenar?

Yo que te leía tan concentrada y atenta... Primer salto mortal me alejas de Henna y nos vamos con el tío de los cables y la crema en los ojos... Que ¡¡Buaaaaag, qué asco!!

Segundo salto mortal, ¡¡Es Lewis!! ¡¡Pero qué le has hecho!! Y ...

Al final me mandas a cenar ¡¡veta a saber con quien!! ¡¡Se bueno, por fa!! :))

Bueno, menos mal que hoy me siento en deuda contigo por todos los golpes que te diste ayer ¿necesitas tiritas o ya está todo bien?.
..La siguiente vez que te ocurra eso, nada de golpes, un par de margaritas y listo, que eso no duele...ja,ja,ja.

¡¡Bueno, Javier!! Diles a tus espías que vendré a menudo, que me muero de curiosidad. :))

Muchos besos.

Javier Pol dijo...

Ja,ja,ja,ja. No sabía yo que la crema te daría tanto asco, yo pensaba que eran peor los cables atravesando su cuerpo. Tenía que decir que pasaba con Lewis por eso el pequeño salto. ¿Que Karl es buena persona? ¡Uy! Que creo que este es bastante... ¿la cicatriz no te dice nada?.

Nada por los cabezazos ni te preocupes, me puse un casco de minero jajajajaj.

Muchos besos, María