1 de octubre de 2009

Oro y Azul XII


 Apoyado contra una pared observaba el kukri encima de la cama, el regalo de su abuelo, en su cabeza resonaban las palabras de Iuduan, no quería creerle pero al mismo tiempo le creía. Las piezas del rifle y la pistola colocadas sus pies estaban completamente limpias; le ayudaban a pensar y relajarse el mantener en perfecto estado sus armas, pero en este caso no había sido así. Las preguntas se repetían una y otra vez, las dudas permanecían, y las palabras sobre su abuelo no eran más que un cuchillo que se le clavaba lentamente. Los tigres estaban los dos tumbados en la cama, justo al lado del cuchillo. Repasaba una y otra vez las palabras de Iuduan, por que se lo mandaría su abuelo y que importancia tenia ahora en todo aquello. Aquella hoja ligeramente curva, con un ángulo de 24º, aquella hoja que nunca había sido afilada desde que la tenia en su poder y seguía cortando como una hoja de afeitar, ¿que tenía aquella hoja?, ¿cual era su significado?.

- Abuelo, ¿que pasa con este cuchillo?, justo en ese instante se abrió la puerta y un joven monje, entraba cargado con algunas provisiones; observo a los tigres en la cama y les hizo una pequeña reverencia, cuando de repente observo el kukri encima de la cama. Badoer lo observaba desde su lugar, que ahora quedaba oculto al monje por mor de la hoja abierta de la puerta, le miraba y pudo ver el sobresalto del muchacho al mirar para el cuchillo, todas las provisiones cayeron al suelo cuando el monje pego un salto hacía atrás en cuanto sus ojos se posaron sobre el arma. Azul rugió si salir de la cama mostrando su desaprobación.

 - Perdón, hijo de Bai Hu, soy un torpe aprendiz. Rápidamente se agachó recogiendo todas las provisiones. Badoer, miro para el kukri situado encima de la cama, de un salto se levantó llevando un nuevo susto al muchacho; se acercó a la cama y recogió el cuchillo, acercándose hasta el nervioso joven.

- Disculpa por haberte sobresaltado, veo que hablas mi idioma muy bien.
- Aquí todos lo hablamos, nieto de Niccoló Badoer, Iuduan y tu abuelo nos lo han enseñado, las palabras eran soltadas lentamente por la boca, y a Badoer le recordó que en aquellos muros todo parecia que ocurría a un ritmo menor que en el resto del mundo. Los ojos del muchacho iban de un lado hacía el otro, y cada vez que se cruzaba con el kukri apartaba rápidamente la vista.
- Tu sabes que es este kukri, ¿verdad?
- Yo no se nada, estas equivocado. Si me permites tengo cosas que hacer.

Los tigres se levantaron, y acercándose a la puerta indicaron al joven monje que lo que supiera tendría que decirlo, que no le dejarían salir. Oro se situó fuera de la habitación y sentado sobre sus patas traseras, observaba el escaso movimiento del pasillo, Azul hizo a su vez lo mismo que su hermano, pero a la espalda de Badoer y mirando de frente al cada vez más nervioso joven.

- Si lo sabes, y los tigres presienten las mentiras, además no creo que tu maestro quiera que mientas, faltarías a tus votos o como lo llaméis por estas latitudes.
- No se nada, únicamente lo que escuche a los monjes mayores...
- ¿Y que has escuchado?, Badoer se sentó a los pies de la cama, e invito a hacer lo mismo al nervioso monje.
- Esta arma fue fabricada por el Gran Maestro de los Kamis...
- ¿Kamis?, ¿que es o que son los Kamis?
El rostro del joven reflejaba que no era de su gusto las preguntas, pero sabia que ni Badoer ni los tigres le dejarían salir sin una explicación convincente.

- En Japón antes de la llegada del budismo a las islas, veneraban a los Kamis. Estos son unos, no sé como lo llamáis en tu tierra..., ¿ángeles? ¿puede ser esa la palabra, nieto de Niccoló Badoer?.
- Llámame Badoer, no se si sera ángel, espíritus, fantasmas o ente, puedes utilizar la que desees.
- Como te decía en Japón se creía y se cree, que estos espíritus, tienen fuerzas y poderes especiales o mágicos, y que cuando los humanos están en circunstancias de un grave peligro les prestan su ayuda. A los Kamis les gusta vivir en muchos lugares, hay quien los considera semidioses de la antigüedad, y su huella esta por muchas partes de la tierra, ¿te suenan los elfos, gnomos, hadas, trasgos, númna, lores, enanos?.
- Algunos si, otros no; pero casi todos me suenan de la literatura fantástica, no de cosas reales,
- Muchas veces lo real y lo irreal pueden llegar a unirse, pues bien el Gran Maestro de los Kamis, o uno de sus Grandes Maestros, Völundr  fue el que forjó tu arma, esta fue un regalo para Alejandro Magno, y con ella fue capaz de derrotar a Yinglong cuando este traiciona a Huang Di.
- No es ese Völundr, un nombre muy oriental; que dicen las leyendas.
- Las leyendas dicen que  los kamis son protectores de la humanidad, y que solo aparecen en caso de mucho peligro, a muy pocos humanos se les permite verlos o poseer alguno de sus regalos. En muchos lugares se les conoce como los protectores de los árboles, y aunque en Japón creen que el Monte Fuji es su sitio preferido para reunirse, están por todo el mundo, en los bosques, en las casas, en monasterios, o en el agua. Völundr, fue agraciado por Lei Hong y Bi Fang con el arte de la forja.
- ¿Lei Hong y Bi Fang?, estan en este palacio un poco chiflados me parece a mí. Badoer comenzaba a recoger sus cosas, el joven se levantó y acercandose a él.
- ¿Te suenan Thor y Njörôr?, estos son los dioses nórdicos del Trueno y del Fuego, Lei Hong y Bi Fang lo son aquí en China. Las coincidencias pocas veces son casuales, Badoer. Que tengas un buen viaje tu y los hijos de Bai Hu, tened cuidado con los sirvientes del mal. Ojala tengas razón y todo esto sean cuentos para niños.

10 comentarios:

Susurros Mortales dijo...

Me gusta tu relato, cuando comence a leerlo pensaba que se trataba de una aventura medieval, me ha sorprendido la ambientacion.

Me pasare por tu blog si no te importa, me parece muy interesante.

Buena luna.

Mery Larrinua dijo...

me gusto el relato, interesante...
besitos mery

fher dijo...

Seguimos, seguimos... estó está más que interesante.

Un abrazo

Javier Pol dijo...

Bienvenida Susurros Mortales, me alegro que te sorprenda la historia, intento mezclar varias aventuras (medieval, algo de mitología con gotas religiosas) vamos un buen coctel, que a saber como saldrá, veremos. Siempre eres bienvenida esta es tu casa.

Gracias Mery, por la visita y que esta locura tambien te guste pues anima a seguir con ella.


Ja,ja,ja,ja Fher, tu siempre pidiendo más y más, ja,ja,ja, no das tregua a los dedos y a la cabeza.

POLIDORI dijo...

Hola Javier,

Si con el relato anterior nos regalaste un gran eslabón, con este nos das un elemento nuevo muy interesante.

Vamos, que no hay manera de desengancharnos. Por lo menos yo, claro.





John W.

María dijo...

¡¡Por el martillo de Thor, Javier!!

¡¡Vaya ensalada de dioses de todas las nacionalidades, ángeles, trasgos y demás, que te has montado!!
Sólo te te faltaron... "as meigas boas" ;-)

Te imagino en tu mesa de trabajo, con una lista enorme de todos los nombres esos tan rarísimos de tus dioses orientales y balcánicos, debes terminar agotado con tanto lío.
Mira por esta vez y sin que sirva de precedente, descansa un poquito el fin de semana, debes de tener a tus pobres neuronas extenuadas..

Moitos bicos, para ti;-)

Javier Pol dijo...

Gracias Polidori como siempre tus comentarios significan un empujón para continuar con este "lío" de historia.

María, te voy a desvelar un secreto pero no se lo digas a nadie, entre tu y yo. La historia surge cuando descubro la coincidencia de varios dioses nórdicos, chinos, romanos y alguno azteca o maya (en estes no me acuerdo bien), y la cabeza comenzo a dar vueltas; por que la historia que tengo guardada en el cajón para otra ocasión no se parece en nada a esta, únicamente que tambien tiene que ver Galicia.

No es muy complicado seguir el hilo de los dioses, me resulto más difícil lo de las armas, el kukri por ejemplo. Pero como me decía mi abuela "sarna con gusto no pica, mortifica".

Un saludo a los dos, "e graciñas polos bicos", otros de vuelta.

Forbidden dijo...

Señor que gran relato me gusto mucho, te sigo leyendo!

Desde una habitacion en la joven Buenos Aires te dejo un fuerte abrazo

Javier Pol dijo...

Forbidden gracias por pasarte por este rinconcito que es mi imaginación, me alegro que te gustase mi "locura" espero que nos sigas acompañando a los tigres y sus amigos en esta aventura que ya veremos todos como termina. Bienvenido

Yo... dijo...

Buen relato.

Te dejo mi respetuoso saludo.